José Antonio Ullate Fabo

Lo que en el infierno no es infierno

Notas al margen de la política de Aristóteles

ISBN: 978-84-949649-2-3

Páginas: 304

Formato: 14×21

Encuadernación rústica con solapas.

¿Qué tiene que ver la política, tal como la esbozó Aristóteles hace 24 siglos, con la política de hoy?

En nuestra idea actual de la política convive un fondo, cada vez más borroso, de esperanzas antiguas junto con una realidad presente caracterizada por la invasión de los más pequeños detalles de la vida y una aburrida sensación de impotencia  aprendida. Grandilocuentes consignas ideológicas ocupan el escenario y se esfuman borrando su rastro mientras una maquinaria legal avanza y crece, ocupándolo todo, sofocando cualquier espacio de creatividad y responsabilidad libre.

La política que trazó Aristóteles es un enigma todavía sin descifrar, lleno de posibilidades por explorar, para liberar la esperanza y celebrar la vida.

Nuestro mundo está obsesionado con el futuro, con la creación de dispositivos y de instituciones que satisfagan necesidades siempre crecientes, que exterminen males que se multiplican con obstinación. Eso es lo que justifica la existencia de un poder político filantrópicamente brutal.

Este libro es una visita a la política que todavía danza entre los renglones de Aristóteles. Un viaje al origen de los malentendidos y de las manipulaciones de ese legado que nació como un ejercicio de libertad y de amistad celebrativa. Un legado que fue convertido en el armazón teórico de su negación: la política entendida como exaltación de un poder desmedido que se justifica porque todo lo hace por nuestro bien.

De esta excursión al pasado no se vuelve indemne. Traemos con nosotros una herida que cuestiona nuestra mirada sobre la política. Una herida que reaviva la esperanza.

El autor

José Antonio Ullate nació en Pamplona. Se licenció en Derecho y obtuvo el grado de doctor en Filosofía. Es traductor y editor. Desde hace más de veinte años ha investigado, enseñado y publicado sobre la Filosofía social. Actualmente, su investigación se centra en la Historia de las certezas y de los axiomas en política y en la relación entre política y las creencias que han configurado nuestra sociedad. 

Aprendió de su amigo Gustavo Esteva a desprofesionalizar su actividad intelectual para hacerla más verdadera. Suscribe lo que decía Rafael Sánchez Ferlosio: “Habiéndolo emprendido todo por su sola afición, libre interés o propia y espontánea curiosidad, no se tiene a sí mismo por profesional de nada”.

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